Gran lugar, te transporta a principio del siglo pasado con comodidades modernas , muy bonito casi perfecto salvo pequeños detalles ,comodo , bien mantenido , muy buena y calida la atención de Alan , Mauricio y Damaris . En general todos muy amables.
Falta luz en el baño y un espejo de aumento, , pedimos vino y una tabla , y no llevaron Servilletas. Para el desayuno no te ofrecen salsas , pan salado ni tampoco hay pan dulce.